El escritor Jaime Bayly presenta su novela Los Golpistas sobre el golpe fallido contra Hugo Chávez en 2002 y explica por qué los golpistas se arrepintieron tras tres días. Describe a Chávez como un personaje novelesco con una mala relación con su madre que lo llevó a buscar aprobación en el aplauso popular, y a Fidel Castro como figura paterna e ideológica que lo aconsejó fundar un partido para aferrarse al poder.
Bayly compara a líderes actuales como Donald Trump, Javier Milei, Nayib Bukele y José Antonio Kast, a quienes califica de reaccionarios y antiliberales pese a proclamarse libertarios. Señala que Milei no dolarizó ni dejó flotar el tipo de cambio, insulta a periodistas críticos y gobierna como autócrata con baja aprobación del 36%, protegiendo abusos como el caso de Manuel Adorni.
En su vida personal, Bayly revela que busca aprobación por maltratos paternos infantiles, miente a su madre católica del Opus Dei sobre votos para mantener la paz familiar, y acompañó sus rituales pese a ser agnóstico. Critica la inautenticidad y sobreactuación de Milei, defendiendo formas civilizadas en política por sobre debates económicos.
Bayly recuerda su primera novela erótica como declaración de autenticidad y lamenta represión homofóbica en discursos actuales, viendo riesgos autocráticos con IA y control mediático.