Silvia Pomares enseña que vivir con integridad hace que Dios irrumpa sobrenaturalmente en situaciones adversas. En Génesis 20, Abimelec tomó a Sara creyendo que era hermana de Abraham, pero Dios le advirtió en sueños que era casada y lo detuvo de pecar por su integridad de corazón.
Explica que integridad es rectitud y honestidad aunque nadie vea, y Dios la recompensa con protección y bendición, incluso para paganos como Abimelec. Usa ejemplos de Cornelio, varón justo cuyo hogar recibió la primera predicación a gentiles, y Ezequías, cuya oración por su íntégro corazón cambió una profecía de muerte por 15 años más de vida.
Destaca beneficios: comunión con Dios, prosperidad reservada para rectos, vida alargada, protección como escudo, respaldo al ministerio, favor divino y bendición a hijos. Exhorta a elegir integridad para que Dios libere de trampas y transforme vidas y familias.
Insiste en que Dios mira la integridad para atraer salvación y milagros, quitando autoridad al diablo y dando tranquilidad y dirección.