En suburbios de París y Lyon (Francia), inspectores de trabajo detectan economía sumergida en construcción, donde comerciantes contratan mano de obra sin declarar en minutos.
Controlan obras: trabajadores en regla muestran contratos, pero un nigeriano de empresa de limpieza carece de contrato y datos del empleador, indicando ilegalidad.
Empresarios abusan de temporales nerviosos sin papeles; sector construcción lidera trabajo no declarado junto a comercio y atención pública.