El gobierno de Estados Unidos anuncia acceso a nuevos modelos de inteligencia artificial de gigantes como Google DeepMind, Microsoft y xAI para evaluar su seguridad antes del lanzamiento.
Este giro de 180 grados en la política de Donald Trump, quien impulsaba la IA sin intervención para competir con China, responde a preocupaciones por empleo, energía, educación, privacidad y salud mental.
Ana Nieto explica desde Nueva York que el cambio se debe a la salida del zar de IA David Sacks, asumido por Scott Bessent y la jefa de gabinete, y al anuncio de Anthropic de su modelo MITOS, que detecta vulnerabilidades en software y alarmó al Tesoro y Reserva Federal.
El gobierno busca calibrar el uso de IA poderosa en defensa, mientras Elon Musk demanda a OpenAI por 150 mil millones de dólares, exigiendo salida de Greg Brockman y Sam Altman y regreso a entidad sin fines de lucro.