El frigorífico Cabaña Don Teo, en Moreno, convocó a 60 puestos de trabajo variados vía redes sociales, generando filas de cuadras desde la mañana hasta la noche, con aspirantes de 18 a 70 años, incluyendo personas sin formación que no sabían leer ni escribir.
Fernando Majeras, dueño del establecimiento, explicó en entrevista que optaron por entrevistas presenciales para evaluar actitudes cara a cara, superando expectativas pese a preparar choripanes. Los puestos incluyen administrativos, limpieza, carga, vendedores, carniceros y polleros, en un rubro con consumo en mínimo histórico.
Majeras relató sus orígenes trabajando en una carnicería de la Feria de La Salada, mutando a un modelo de venta mayorista al consumidor final vía redes y marketing, expandiéndose pese a la crisis con etiquetado personalizado y equipos de vendedores.
Contrastó con el comercio minorista en crisis visto en Flores, destacando reinvención empresaria en Argentina desigual, donde traccionan ventas en carne a pesar de condiciones adversas.