El técnico electrónico Franco, hacker ético de sombrero blanco, fue reconocido por la NASA tras reportar una vulnerabilidad de criticidad alta en sus servidores. La falla permitía acceso a información sensible y confidencial olvidada por científicos.
Franco, autodidacta sin título universitario, comenzó hace menos de un año en ciberseguridad tras reparar celulares y placas. Participó en el programa de la NASA para hackers éticos, analizando sistemas bajo términos éticos, y reportó el hallazgo a través de una plataforma oficial.
Explicó la diferencia entre hackers de sombrero blanco, que protegen sistemas éticamente, y sombrero negro, ciberdelincuentes maliciosos. La NASA verificó, corrigió la vulnerabilidad y le otorgó reconocimiento, compitiendo con hackers internacionales.
Destacó que agencias como NASA son vulnerables por errores humanos, a diferencia de bancos o Meta, y que medidas como contraseñas fuertes ayudan a la seguridad. Su rol es sugerir remediaciones para fortalecer sistemas.