Autoridades españolas interceptaron un barco mercante con bandera de Vanuatu llamado Arconian al sur de las Islas Canarias, incautando 1.279 fardos de cocaína por 30,2 toneladas valorados en 958 millones de dólares, la mayor incautación hasta la fecha.
El juez Ismael Moreno ordenó prisión provisional para los 23 detenidos, incluyendo 17 tripulantes y 6 ocultos en proa que portaban armas: tres fusiles, una pistola y munición.
El buque partió de Sierra Leona con rumbo a Libia, pero fue detenido el 1 de mayo frente al Sahara Occidental por la Guardia Civil tras descubrir una galería oculta en popa con la droga.