Una imagen viral mostró cuadras de personas haciendo fila desde la noche anterior para 60 puestos en un frigorífico de Buenos Aires, duplicando las expectativas de 2000 postulantes con más de 4200 asistentes.
Fernando Maguera, dueño del frigorífico Carnes Donde O, contó que el aviso en Instagram atrajo a gente de todas las edades, desde 18 hasta 70 años, incluyendo madres con bebés y padres acompañando hijos. Priorizaron entrevistas presenciales para ver actitud, rechazando procesos online que excluirían a muchos sin acceso digital.
Cristian, uno de los postulantes conectado en vivo, relató pasar la noche en fila tras trabajar como chofer de app con bajos ingresos para mantener a su familia de seis: esposa, hijo e hijastras. Busca empleo fijo tras experiencias precarias en mantenimiento y frigorífico importador para China.
Maguera explicó el proceso: filtro inicial, segunda entrevista y selección por actitud. Compartió orígenes en carnicería de su padre en La Salada hace 20 años, enfatizando valores de trabajo. En contexto de mínimo histórico de consumo de carne, venden media res familiar a 11 mil pesos/kilo, durando 3-4 meses, fraccionada y etiquetada.
Criticó precios altos en carnicerías (asado a 25-30 mil pesos/kilo) que desalientan ventas, promoviendo ventas directas sin intermediarios.