El contador César Linde explica en conexión que una declaración jurada patrimonial de bienes personales para funcionario es una fotografía al 31 de diciembre, mientras la de ganancias analiza stock inicial y flujo de movimientos anuales.
Con todos los papeles en mano, se arma en una semana tras conciliaciones, aunque reconstruir datos olvidados demora; enfatiza el análisis de inversiones y rentas para llegar al patrimonio final.
El experto aclara que lo clave es el flujo de ingresos junto al stock, en contexto del caso Adorni.