En la zona textil de Flores-Avellaneda, antes masiva con micros del interior, ahora hay despoblación y locales vacíos por caída total de ventas hace meses pese a ofertas como camperas a 20.000 pesos y remeras a 6.000.
Comerciantes como Ernesto venden figuritas del Mundial a 1.900 pesos para atraer clientes y subsistir, reinventándose; critican cierre de micros que perjudica ventas al público formal pagador de impuestos, favoreciendo La Salada.
Alquileres no bajan pese a crisis, locales vacíos hace meses y tres meses, gente con 15-20 años en la zona desaparece. Ernesto renovó hace un año cuando estaba mejor, pero ahora no podría pagar.
Esperan que el frío reactive consumo, aunque muchos redujeron empleados al 50%; ojalá salven la temporada en Avellaneda-Flores.