La nave de carga Tianzhou-9 de China reingresó de manera controlada a la atmósfera terrestre, con escombros cayendo en aguas seguras, demostrando capacidad para gestionar el ciclo completo y reducir basura espacial.
Lanzada el 15 de julio de 2025 desde Wenchang, transportó suministros, propulsor y equipos para astronautas en la estación Tiangong. Se separó el miércoles e inició vuelo independiente, parte del programa de logística espacial para autosuficiencia tecnológica.
Esta misión avanza los objetivos chinos de llegar a la Luna en 2030.