Los participantes de Gran Hermano debaten sospechas de complots en las duchas, donde se quitan micrófonos para hablar estrategias de votos, apuntando a Manuel por bañarse frecuentemente con otros.
Acusan de usar duchas para planear placas repetidas contra los mismos, mencionando expresiones corporales y silencios como pruebas, y teorías de piedritas energéticas de Brian para nominaciones.
Chinza y Titi son señaladas en discusiones, mientras insisten en buscar videos para confirmar y expulsar al culpable si no entra en placa.
El grupo concluye que es obvio por patrones de nominaciones y comportamientos en baños.