El café en la esquina Homero Manzi enfrenta riesgo de cierre por un juicio laboral de 220 millones de pesos iniciado por cinco bailarines que reclaman relación de dependencia post-pandemia, escalado de 2,5 millones.
Los bailarines actuaban 1 hora esporádicamente en cena-tango show dependiente de turistas, viajaban por cruceros a Japón, Rusia e Italia, facturaban libremente; el local prueba con redes sociales su independencia.
El administrador Gabriel Pérez denuncia impagable la suma que amenaza 40 empleos directos y 100 indirectos, con tres juicios más en curso; piden encuadrarlo como locación de servicios sin horario fijo ni subordinación.
El lugar depende de turismo único, cerró en pandemia sin despedir, pero artistas enviaron carta documento sintiéndose dependientes.