Bruno Iliot, desde Francia vía satélite, cuenta que abrió Lepi Boulangerie en 2010 con Olivier, enfocada en pan de masa madre natural (harina y agua), reviviendo tradición anterior a la levadura fresca que bajó la calidad.
Llegó a Argentina en 1995 harto de la política laboral francesa, impulsado por amigo Tommy Pellegrino, y usa horno a leña de 1911 en Villa Ortúzar que ocupa 80m², horneando en ambiente de 27m².
Recorren la panadería mostrando masa madre fermentando, brioche, focaccia con aceitunas y romero, baguette orgánica, panes de nueces-pasas, centeno, multisemillas (avena, lino), zeppelín, parisino; conservan 4 días y congelan después; 25 empleados en 4 locales.
Incorpora toques argentinos como alfajores con dulce de leche o frambuesa; prueban pan de chocolate exquisito, evocando olor a casa de abuela.