Jaime Bayly, en entrevista con Luis Novaresio, critica duramente a Donald Trump por no dar la talla como presidente y por subestimar a los iraníes en la guerra, llamándolo detractor del magnate. Expresa molestia porque Javier Milei adula a Trump y Netanyahu, considerándolo inapropiado más allá de fotos o conversaciones, y destaca el cambio de Cristina Fernández de Kirchner, que cortaba cables de EE.UU., a esta adulación actual.
Bayly muestra simpatía por Mauricio Macri, deseando su regreso a la política pese a la oposición de su esposa Juliana Awada, y lo ve con aplomo en las formas. Comparte anécdotas personales sobre su relación con su padre, superando el maltrato para convertirse en Jaime Bayly independientemente, y aplica esto a Milei, sugiriendo que fue maltratado de niño y es autodestructivo por no aceptar quién es.
Habla de amor como aceptar defectos ajenos sin cambiarlos, relata honestidad con su esposa Silvia sobre tentaciones con lectoras en Barcelona, y defiende la libertad individual como en OnlyFans. Critica la pornografía y la política como envilecedoras del espíritu, comparándolas, y elogia a los jóvenes por su practicidad. Finaliza con juegos hipotéticos a Milei, Cristina y su yo adolescente, revelando traumas como su primera experiencia sexual fallida.