Florentina Holsinger, artista austríaca, trepó desnuda a una campana en la Bienal de Venecia, colgándose boca abajo y usando su cuerpo para generar ruido, en protesta por cambio climático e inundaciones globales.
La performance, parte de inauguraciones previas a la Bienal oficial el 9 de mayo, desató polémica en redes por mostrar pechos y usar un cuerpo femenino como instrumento sonoro, simbolizando "campana mujer" para visibilizar y audible.
Panelistas debaten si es escandaloso o legítimo arte, destacando que un argentino también participará.