Alemania cayó del puesto 15 al 19 en el ranking mundial de competitividad desde 2022, con exportaciones estancadas en 1,5 billones de euros y crecimiento previsto de solo 0,2-0,3% anual.
Pierde cuota de mercado en ingeniería mecánica y autos frente a China, mientras una de cada cinco empresas deslocaliza producción por altos costos laborales, regulaciones estrictas y demoras en autorizaciones.
La eficiencia empresarial retrocedió al puesto 29 según IMD. Expertos alertan que la deslocalización podría extenderse a investigación, desarrollo y gestión, agravando la recesión.
La política debe crear condiciones para conservar y ampliar el saber hacer alemán a largo plazo.