Manuel Adorni, jefe de Gabinete, reveló en una entrevista con Alessandro Fantino los motivos personales para aceptar su cargo en el gobierno de Javier Milei: evitar que sus hijos emigren a Italia en 20 años por falta de futuro en Argentina, un plan que impulsaba con la ciudadanía italiana antes del cambio político.
Adorni describió el equipo de gobierno como "maravilloso", elegido por el presidente para cumplir su filosofía, con reuniones de gabinete cada 15 días y trabajo mano a mano con ministros. Admitió que no podría hacerlo toda la vida, pero se siente en un momento histórico escribiendo páginas increíbles de la historia argentina, dispuesto a enfrentar a la casta empresaria, sindical y política que destruyó el país durante 100 años.
El funcionario criticó el sistema generando "vientos desfavorables" por ser incómodos para industrias establecidas como textil y electrodomésticos. Habló del impacto del poder: rechazaría custodios si no fuera político, pero ahora los necesita por agresiones como en un recital de Fito Páez, perdiendo libertad y viviendo en constante peligro, incluso para su familia. No encaja con los "muebles de la Rosada", sistema para política tradicional.
Adorni reiteró que no hablará del escándalo de refacciones en su casa en Exaltación de la Cruz, valoradas en 245 mil dólares por el contratista Tabar, ni de su declaración jurada, para no obstruir la justicia, pese a prometer hablar mucho después, actuando contra quienes mintieron o invadieron su intimidad. Recibió apoyo incondicional de Milei, quien sabe la verdad, y mencionó casos similares como Andis sin cobertura previa por respeto judicial.
El panel debatió la estrategia: si Adorni resulta inocente, sería boomerang para periodismo acusado de mentir; causas involucran denuncias de Marcela Pagano, fiscal Rívolo y jueza Servini, audios y posibles dádivas; compararon con salidas de Speranza y Español por tensiones con Karina Milei. Agenda: conferencia con sorpresas a las 13, gabinete a las 14 con Bullrich.