Una abuela de 86 años llamada Carola en Candelaria, Misiones, grita en la calle por hambre y dolor: vecinos la rescatan arrastrándose escaleras abajo sin comida, luz ni medicamentos, pese a cobrar un palo 400 en dos pensiones que administra su familia.
La hija Piqui y nieta le cobran 400 mil pesos por limpieza semanal pero dejan heladera vacía con solo fideos, morrón y puré; roban ropa, tele y venden heladera. Yerno funcionario público en Vialidad amenaza al barrio en grupo por denuncias policiales, hija también amenaza por teléfono.
Sobrina y vecinos limpian casa nauseabunda, reconectan luz y alimentan; audios muestran abuela llorando hambre a hija, quien niega abandono y acusa a sobrino prefecturiano en Rosario de fraude papeles casa y violento. Ponen cámaras en living para vigilar en vez de cuidar.
Piqui confrontada en vivo: dice atiende con viandas y hija cocina, acusa vecina Cristina Gata de querer casa, niega yerno funcionario; abuela la culpa directamente. Vecinos temen represalias, policía informa a yerno tras denuncia.
Intento llamar Piqui para aclarar, pero discute: vive 12 km, ofrece ir si la buscan, pide policía en casa.