Donald Trump visita China para reunirse con Xi Jinping en Beijing, uno de los eventos clave del año, discutiendo la guerra con Irán, control de recursos energéticos como petróleo y acuerdo de paz.
Tras ocho meses de negociaciones vía Scott Bessent y Hu Jili, buscan triplicar exportaciones estadounidenses a China, especialmente tecnología de inteligencia artificial y semiconductores sin restricciones.
Apuntan a equilibrar el superávit comercial chino de 1.6 billones de dólares, insustentable globalmente, revirtiendo desindustrialización en otros países y oleada anti-china. Temas incluyen litio y petróleo barato de Venezuela e Irán.