El fiscal Carlos Stornelli defendió su rol en la causa Cuadernos ante la declaración de 13 horas de Diego Cabot, negando irregularidades: las fiscalías son "boca de recepción de denuncias" por ley, y Cabot lo contactó por su expediente sobre investigados.
Stornelli rechazó demonizar al periodismo de investigación de Cabot, al juez fallecido, al médico del diagnóstico y a arrepentidos que ratificaron declaraciones; criticó intentos de invalidar procedimientos viciados pese a fallos previos en contra y preguntas insidiosas sobre "grupos de tareas".
Explicó que Cabot presentó los cuadernos originales (no fotocopias) como prueba testimonial; sobre remisero Centeno quemando cuadernos en indagatoria posterior (no en arrepentido), fuentes fiscales confirman no obligación de verdad allí.
Stornelli sufre persecuciones desde 2018 y ve ataques a testigos como táctica de defensa de acusados que no colaboraron.