Rusia ejecutó un ataque aéreo masivo contra Ucrania con 11 misiles balísticos y 164 drones, impactando principalmente estructuras gasísticas en Kharkov y Poltava. La Fuerza Aérea Ucraniana neutralizó cerca del 90% de los drones, pero los misiles balísticos siguen siendo una vulnerabilidad por falta de sistemas Patriot.
Los bombardeos dañaron infraestructuras industriales y ferroviarias, según la primera ministra ucraniana Yulia Svidredenko.