El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia emitió una advertencia drástica a las embajadas extranjeras en Kiev para que evacuen a su personal ante la inminencia de un posible ataque masivo de represalia.
Moscú justificó la medida como respuesta a cualquier intento de Ucrania por sabotear las celebraciones del Día de la Victoria este 9 de mayo.
La maniobra se interpreta como un ultimátum que sugiere escalada inminente de bombardeos sobre centros de decisión y zonas estratégicas de la capital ucraniana, elevando la tensión diplomática antes de la conmemoración militar rusa.