Rusia propuso una tregua el 8 y 9 de mayo por el Día de la Victoria, pero Ucrania no respondió y continúa con ataques de drones que causaron cinco muertos en Crimea y golpes en Járkov. El Ministerio de Defensa ruso informó nuevos ataques contra tropas ucranianas en Kharkov y puestos de mando de drones.
Estados Unidos aprobó la venta a Ucrania de 1.500 kits de bombas guiadas Shaddam de Boeing por 374 millones de dólares, que convierten bombas convencionales en municiones de precisión GPS, aunque debe revisarlo el Congreso. Rusia advierte ataques a Kiev si no hay tregua, según la portavoz María Zajárova.
Informes de inteligencia occidental revelan que Vladimir Putin reforzó su seguridad por temor a atentado con drones o golpe interno de la élite rusa. Instaló vigilancia en domicilios de cocineros, fotógrafos y guardaespaldas, prohibió transporte público y teléfonos conectados. Putin evita residencias habituales y pasa tiempo en búnkeres.
El detonante fue el asesinato del teniente general Fanil Zavarov con coche bomba en diciembre de 2025. Putin criticó a Valery Gerasimov y Alexander Bortnikov por fallos de seguridad, ordenando protección a más generales. Se menciona a Sergei Shoigu y Raúl Salicó como riesgos. El desfile del 9 de mayo reduce material militar por amenazas.
El contexto incluye retrocesos militares, tensión económica y drones ucranianos. Cortes de internet en Moscú son por seguridad de Putin, no FSB.