Marcelo Rangueón, productor de moda y dueño de una escuela de modelaje en Salta, fue condenado a 7 años de prisión por abusar sexualmente de al menos seis jóvenes vulnerables, muchas menores, a las que drogaba y violaba tras prometerles fama.
Utilizaba tácticas de manipulación, invitaba a chicas sin hogar a su casa cobrando alquileres que convertía en abusos, como en 2018 cuando una víctima pagó 40 mil pesos y él la violó. Testimonios describen violencia extrema, como inmovilizarlas, romper ropa y ignorar ruegos durante el período menstrual.
Sabrina, ex pareja de siete años, detalla maltratos psicológicos, golpes que la desmayaban, pellizcos dolorosos y mordida en la oreja en un boliche que dejó cicatriz. Usaba a Sabrina para reclutar más víctimas en boliches entregando tarjetas. Ella inició denuncias en Facebook en 2020 tras sanar, sumando más de 200 testimonios.
Camila, otra víctima, conoció a Rangueón en boliche por amiga; sufre estrés postraumático con pánicos al ver similares. La justicia desestimó cinco testimonios por una publicación en redes, dando mínima pena pese a modus operandi claro. Desde cárcel, hostiga víctimas con celulares pese intervenciones.
Abogada Sandra Domenes acompaña; esperan nuevo juicio para rever condena. Víctimas temen libertad en cinco años por buena conducta y reiteración de abusos, ya que operaba impune hasta 2021 con apoyo político presunto.