El equipo de payadoctores de Rosario, liderado por el diseñador gráfico Leonardo Borghi, realiza visitas semanales a hospitales públicos como el Víctor J. Vilela para niños y adolescentes hasta 16 años, y el Clemente Álvarez para adultos. Los payadoctores trabajan en duplas, coordinan con el personal médico y respetan protocolos de bioseguridad, ofreciendo momentos de conexión emocional a pacientes y familias.
Leonardo explica que su labor busca potenciar el aspecto sano del paciente hospitalizado, colaborar en momentos de catarsis y reducir la vulnerabilidad, permitiendo que los pacientes digan "no" si no están de ánimo. La formación dura de seis a nueve meses y abarca a voluntarios que actúan como agentes de salud complementarios al equipo médico.
Los payadoctores destacan el bienestar que genera ayudar, con devoluciones positivas como sonrisas y el trabajo conjunto con familiares y profesionales. Realizan seguimientos semanales en salas asignadas, independientemente de la gravedad de las patologías, desde leves hasta terminales.
Desde la Fontana Rosa en Rosario, Miguel conecta con Sebastián para presentar esta iniciativa solidaria que llega a lo más sensible, enfatizando la responsabilidad ciudadana y el rol del tercer sector donde el Estado no alcanza.