City alerta en Gran Hermano que productores venden imágenes de baños y duchas a empresarios millonarios, generando grave escándalo en el programa. La participante denuncia falta de privacidad e intimidad, con cortes sospechosos en la transmisión que comprometen la seriedad del reality.
El panel linkea la acusación con denuncias previas de Viviana Canosa sobre productores de Gran Hermano involucrados en trata de personas, y el caso de Marcelo Coraza imputado por cooptación de menores con cámara oculta. Titi escuchó a Sol Abraham hablar de venta de cámaras, lo que obliga a cortar la placa de la producción.
Se discute el bajo rating del programa, fatiga del público, casting problemático con participantes con causas judiciales como Brian Sarmiento o Luana, y rivales como Canal 13 ganando terreno. Furia vincula a Laura Uffal con intentos de expulsión y acusa fraude en votos, exigiendo devolución de plata a fans que se endeudaron.
Viviana Canosa repite pruebas de famosos trayendo menores rusos y red de trata con ex Gran Hermano promocionando prostitución en Rusia. Solo Lizy Tagliani demandó judicialmente sus dichos, mientras el canal acumula multas y quejas por violencia de Furia, eliminada pese a facturar millones.
Los panelistas cuestionan si es reality genuino o negocio con extras en tribunas, estrategias oscuras y falta de investigación sobre filtraciones de fotos íntimas pasadas.