El presidente Javier Milei ratifica su apoyo a Manuel Adorni como jefe de Gabinete, considerándolo honesto y rechazando cambios en el gabinete pese a rumores y una "carnicería mediática". Milei desmintió desde EE.UU. versiones sobre reemplazos como Santiago Cafiero por canciller o Juan Passadore en su lugar.
Encuestas muestran imagen positiva de Adorni entre 30% y 35%, con negatividad digital al 57-60%. Panelistas debaten el costo político: ministros expresan incomodidad en off, sugieren un paso al costado temporal para demostrar inocencia, pero Milei y Karina Milei lo rechazan. Patricia Bullrich, parte de la mesa política, es mencionada como posible voz crítica.
Revelaciones incluyen presupuestos de su casa con "cascada", parrilla, mármol travertino y muebles por 14 millones de pesos de un contratista. Panelistas cuestionan fondos extra, herencias o préstamos, y sugieren que Adorni dé explicaciones contundentes en su declaración jurada del 31 de julio.
Aparece Mirtha Pagano, diputada que acusa a Pilar Rahola de intermediar coimas para reuniones de Adorni con empresarios en España. Cada nuevo testimonio complica más la situación, manchando al gobierno entero según fuentes internas.