Lucía Miranda cuenta su cercanía con Luis Miguel, a quien llama Miki, y lo describe como súper tímido e introvertido pese a críticas por antipático.
Elogia su elegancia desde Romance, pasando de camisas Versace coloridas a blanco y negro con gemelos, cambiando imagen para boleros a pedido de Hugo.
Recuerda su talento, sufrimiento por pérdida de madre y anécdotas como pantalón roto en show; pide respetar acoso a artistas.