Laura Mancini presenta su espectáculo Canciones Rescatadas del café-concert, donde revive temas irónicos de los años 60 y 70 como "Exportemos animales" de Jorge Shushum, una sátira política con animales como metáforas: ganchos intelectuales, palomas castigadas, ratas, gallinas sin huevo, carneros adiestrados, perros rabiosos y buitres.
La cantante explica que el show, inspirado en el café-concert porteño, incluye canciones interpretadas originalmente por artistas como Shushum, Mariquena Monti, Jorge de la Vega y Nini Marshall. Surgió de una charla con José Luis Larrauli de la Botica del Ángel en San Telmo, y ahora se presenta en el Teatro Bar 880 en Defensa 880, con mesitas, barra y luces evocando la época. Mancini destaca la poética crítica social disfrazada para evitar la censura, influida por la chanson française y figuras como Pinti.
En su carrera, Mancini trabajó más de 15 años con Pepe Cibrián en musicales argentinos como Drácula y Calígula, junto a Ana María Campoy. Cuenta anécdotas como el consejo de Campoy para repartir currículos sin vergüenza, que le abrió puertas en Canal 13. Reflexiona sobre la formación integral en teatro, canto y baile, su rol como docente zen que personaliza clases, enfatizando el error como base del aprendizaje y la conexión emocional con la voz.
El espectáculo incluye monólogos como los de Nacha y textos que mantienen la poética, con colaboradores como Marina Schwarzman en dirección y coreografías, Alejandro Mateo en escenografía y vestuario. Mancini atribuye la devoción argentina por el teatro a una cultura accesible y educativa, con cooperativas únicas, mencionando a Omar Calicchio.