La justicia tucumana absolvió a César Soto, pareja de Paulina Levos, como principal sospechoso del femicidio ocurrido hace 20 años, por falta de pruebas suficientes. El crimen, sucedido en 2006 antes de la figura legal de femicidio, quedó impune.
También fue sobreseído Sergio Kalenuk, hijo del exsecretario privado de José Alperovich, por descarte del cuerpo. La periodista calificó la decisión como vergüenza del sistema judicial argentino y éxito del encubrimiento impuesto por Alperovich, enviando abrazo al padre Alberto Levos.