Griselda, jubilada de 80 años con cáncer de hueso, lucha por su vida en el hospital Cuenca de Cañuelas tras una violenta entradera en su casa del barrio Los Aromos; dos delincuentes prófugos la golpearon brutalmente con un caño para robarle 30 mil pesos y un celular.
Los ladrones cortaron la luz, entraron por un lugar sin alarma pese a tener ADT, activaron sensor de movimiento que alertó al 911; la victimizaron con golpes en cabeza, cara, ojos, oídos y mandíbula, causando hematomas, coágulos cerebrales y órbitas comprometidas.
Su hija Mariela Tomeo denuncia la inseguridad en Cañuelas, pegada a La Matanza, transformada de rural a zona liberada; pide ayuda a la intendenta Marisa Fassi y a la comunidad para viralizar y exigir seguridad, ya que no hubo respuesta municipal pese a la fama de su madre.
La víctima está descompensada, recibiendo antibióticos y morfina; Mariela exige justicia y que Cañuelas despierte ante la ola de violencia cotidiana.