El aeropuerto de Haneda en Japón incorpora robots humanoides para carga de mercancía y pronto equipaje, con despliegue total hacia 2028 por Japan Airlines.
La medida responde a la falta de personal por envejecimiento poblacional: no hay humanos económicamente activos para tareas repetitivas. Los robots humanoides se adaptan al entorno sin modificaciones, ya que tienen tamaño humano (1,30-1,60 m).
No reemplazan trabajadores, sino cubren vacíos laborales en un contexto de escasez de mano de obra.