Israel bombardeó los suburbios del sur de Beirut, en el primer ataque contra la capital libanesa desde el frágil alto el fuego con Hezbollah hace tres semanas. El primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó que el objetivo era el comandante de la unidad de élite Radwan de Hezbollah.
Desde Beirut, el periodista Joan Cabacés reportó que el alto el fuego no se percibe en el terreno: continúa el fuego cruzado, ocupación israelí en el sur de Líbano y bombardeos con víctimas mortales diarias.
La tregua funciona como reducción de intensidad, pero acusaciones mutuas persisten. El inédito acuerdo político entre Israel y Líbano para desarmar Hezbollah está en riesgo por la falta de retirada israelí y rechazo de Hezbollah a negociar.
El gobierno libanés exige retirada previa, Israel desarme primero, y Hezbollah ignora las negociaciones, haciendo frágil el proceso.