El ingreso disponible de los argentinos cayó un 2,8% interanual porque los salarios crecen menos que la inflación mientras los gastos fijos como transporte, servicios y expensas aumentan más rápido.
Los gastos fijos subieron un 5,4% en transporte, más del 11% en servicios de luz en Buenos Aires y las expensas también crecieron, dejando menos dinero para consumo después de restarlos del sueldo.
Las tarjetas de crédito ya no ayudan porque la gente acumuló deudas y los límites disponibles bajan al pagar solo el mínimo, agravando la pérdida de poder adquisitivo que se ve en locales comerciales vacíos.
Consultoras midieron esta caída en febrero con inflación del 2,9% y gastos fijos al 4,4% en marzo, representando el 24-25% del salario.