La Fuerza Aérea de Brasil realiza simulacros en Río de Janeiro para preparar tropas ante desastres nucleares, químicos y biológicos, incluyendo evacuación aeromédica y manipulación de equipamiento especial.
El entrenamiento enfatiza vestimenta protectora, mascarillas para oxígeno, resistencia física limitada en escenarios extremos, priorizando respuestas a emergencias irreversibles.
Brasil invierte en capacitar personal para defensa aérea y situaciones excepcionales, aunque se trata de ejercicios preventivos sin respuesta a eventos reales.