La justicia incorporó a la causa el audio del diálogo entre Manuel Adorni y el contratista Matías Tabar, donde el jefe de gabinete le ofrece ayuda legal y abogados del equipo presidencial justo antes de que Tabar declare como testigo.
Panelistas destacan la anomalía del contacto de un alto funcionario con un testigo clave en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, sumado a mensajes borrados en el teléfono de Tabar que ya perita la justicia. Adorni no presentó aún su declaración jurada de bienes pese a asumir como jefe de gabinete, y el gobierno postergó la fecha límite para estas presentaciones en medio del escándalo, coincidiendo con cuestionamientos a propiedades no declaradas de otros funcionarios como Frugoni.
El entorno político de Javier Milei, incluyendo a Karina Milei, Santiago Caputo, Diego Santilli y Luis Caputo, presiona por la salida de Adorni por el daño a la imagen presidencial, aunque persisten dudas judiciales. Se revelan gastos totales investigados de 457 mil dólares en refacciones de la casa en Indio Cuá, cuota de ingreso, departamento en Caballito, hipotecas con jubiladas, viajes a Aruba, Punta del Este, Nueva York y Bariloche, sin facturas ni justificación en DJ conocidas.
La línea de tiempo patrimonial muestra en 2024 dos departamentos, camionetas y ahorros modestos; en fin de año suma hipoteca y bienes de hogar por 3,6 millones. La esposa Betina Angeletti figura como propietaria de la casa en Indio Cuá por 120 mil dólares más 245 mil en refacciones como pileta de mármol y cascada. Deudas ascienden a 365 mil dólares, incluyendo segunda hipoteca de 200 mil y acuerdo verbal por 65 mil.
Panelistas critican la falta de ejemplaridad de Adorni, quien pasó de vida modesta como periodista a lujos inexplicables, erosionando el mensaje de ajuste y moral como política de Estado del gobierno.