Médicos forenses declaran que Diego Maradona agonizó varias horas en dolor el día de su muerte por insuficiencia cardíaca, edema pulmonar y miocardiopatía, sin drogas detectables en sangre ni medicación cardíaca.
Panelistas describen la casa como cárcel con descuidos médicos, sin acompañantes terapéuticos ni inspección ocular. Critican a fiscales por no secuestrar teléfonos ni historia clínica, y defienden a enfermera Diana Madrid, prohibida de verlo siete días antes.
Afirman que Maradona necesitaba cariño y habría vivido en cualquier otro lugar. Anuncian posible segundo juicio y juicio pendiente a Madrid.
Debate incluye fotos de la casa y acusaciones de fotos adulteradas.