Natalia, empleada de 39 años de una lavandería en el centro de Rosario, fue grabada por cámaras revisando la cartera de su dueña Alejandra, sacando efectivo y anotando números de tarjetas para compras online.
Lo hizo durante 3 o 4 días, robando más de 100.000 pesos; el primer día faltaron 25.000. Alejandra la confrontó con las pruebas y la policía la detuvo en flagrancia.
La dueña se sintió vulnerada y afirmó que la necesidad no justifica el robo, sino que se trabaja por necesidad.