El comisario de la seccional primera de Florencio Varela y su jefe de calle fueron detenidos junto a subordinados por extorsionar a un comerciante. Interceptaron su camioneta Amarok, inventaron un delito de robo de cables y exigieron 10 mil dólares, aceptando 4 mil inicialmente y luego 5 mil más de su mujer tras retenerlo y robarle alambre.
Lo llevaron por domicilios policiales sin actas ni expedientes, incluyendo el playón de autos secuestrados. Un sargento amigo alertó a Asuntos Internos y un fiscal intervino rápido, deteniéndolos pese a antecedentes en homicidios de Paloma Gallardo y José Salvatierra.
Otros casos: jefe de comisaría tercera se quedó con valija de dinero de narco colombiano; comisario inspector robó notebooks de comisaría para ocultar corrupción; comisario general de seguridad vial Fernando Gastón G. acusado de violencia de género y bolsos con 13,8 millones de pesos en coimas de Ruta 2, tras foto con Kicillof.
Abogado Carlos Diegues calificó los hechos de patéticos e inéditos, atribuyendo responsabilidad política a intendentes por nombrar jefes. Destacó honestidad del 99% de policías pese a sueldos bajos, y el rol impecable de auditoría y fiscal Federico Pagliuca.