Los choferes de líneas de colectivos en San Isidro cortaron la avenida Centenario a la altura de la municipalidad en ambas manos por la falta de pago de viáticos, un no remunerativo de 20.000 pesos y sueldos adeudados desde hace casi cuatro semanas. La empresa enfrenta problemas con unidades averiadas, un juez se llevó 42 unidades nuevas y el resto supera los 10 años de antigüedad sin reparaciones.
Cristian, chofer de la línea 707 con tres años de antigüedad, contó que trabajan hasta 12 horas diarias por un sueldo inicial bruto de alrededor de 1.200.000 pesos, que se reduce con descuentos del 21%. Muchos compañeros pierden empleos, no pagan alquileres ni dan de comer a sus hijos, y buscan reubicación gremial con Gusta porque la empresa no toma personal con antigüedad.
Omar, con 10 años en la empresa, y el delegado Morales explicaron que adeudan un mes de sueldo equivalente a 1 millón por chofer, más viáticos y paritarias. Han cobrado en cuotas hace un año y medio, reclaman apoyo municipal para preservar antigüedad y critican la cesión a otras empresas que prioriza pasajeros sobre trabajadores vecinos de San Isidro.
Los vecinos apoyan el reclamo pero piden retorno del servicio. Los choferes, unos 250-300, insisten en volver a trabajar si pagan lo adeudado, sin problemas con pasajeros en una zona de clase alta donde las líneas llevan más de 50 años.