Científicos alertan sobre riesgo creciente de tsunamis glaciares por derretimiento de hielo que desestabiliza laderas montañosas, colapsando rocas sobre fiordos y lagos con olas destructivas.
El calentamiento global acelera estos deslizamientos; instan a gobiernos a invertir en monitoreo satelital y sensores para detección temprana, más allá de reducir emisiones.
El fenómeno pasa de rareza a frecuencia creciente, requiriendo planes de contingencia específicos.