En el sureste de China, miles de drones coordinados crean un impresionante espectáculo de luces con diseños 3D programados desde una computadora central.
La estación de control de tierra maneja la ubicación, trayectoria y colores de cada dron, sincronizándolos al ritmo de la música como un director digital de orquesta.
El show culmina con una granada roja brillante simbolizando unidad y apoyo mutuo entre grupos étnicos, convirtiéndose en tradición en festivales, fusionando tecnología, arte y precisión.