Boca Juniors sufrió una derrota en un partido revoleado por diluvio ante Barcelona de Guayaquil, marcada por expulsión de Cáseres por imprudencia al pegar en la cabeza de un rival en el piso y lesión fuerte de Bravo que obliga a subir juveniles.
El equipo mostró falta de eficacia en claras como la de Ceballos solo ante el arquero, cambios como sacar a Advíncula por Velasco que llevaron al gol rival pese a dominio inicial, y debilidad por lateral derecho.
Los errores propios en detalles finos condenaron al Xeneize, similar a lo ocurrido ante Cruzeiro, achicando el margen de error ya que debe ganar los dos próximos en La Bombonera ante Huracán, Cruzeiro y Universidad Católica para no depender de otros resultados.
Claudio Russo deberá ajustar tras dos derrotas visitantes no casuales.