El cierre del Estrecho de Hormuz deja embarcaciones varadas en el Golfo Pérsico con pérdidas millonarias para las navieras afectadas. Las empresas enfrentan no solo la imposibilidad de transportar mercadería, sino también un fuerte aumento en los costos de seguros marítimos, con algunas aseguradoras pausando pólizas por la inestabilidad en Medio Oriente.
La incertidumbre crece tras la suspensión de la iniciativa estadounidense, y el anuncio de Trump alerta sobre el riesgo para la vida de tripulantes varados hace 50 días sin condiciones mínimas. Esto agrava las pérdidas económicas directas e indirectas en la región.
Los conductores destacan la acumulación de problemas que impactan el comercio global.