Una avioneta con 442 kilos de cocaína de máxima pureza fue secuestrada en una pista rural del establecimiento Don Julio en Vera, norte de Santa Fe. Detuvieron al piloto, al copiloto y a ocho personas con apoyo logístico en tierra, incluyendo tambores de combustible para recargar la aeronave que provenía de Bolivia.
La droga cruzó fronteras por Jujuy y Salta, pasando por provincias como Chaco, Santiago del Estero, Córdoba, Entre Ríos y Corrientes hasta Santa Fe, con destino a Buenos Aires. Una organización boliviana monitoreaba el vuelo, que fue detectado en tierra gracias a una investigación iniciada en septiembre de 2025 tras hallar celulares en otra operación.
El fiscal federal Diego Iglesias, el área de narcotráfico de la Policía Federal Argentina y el juez federal Carlos Vera Barros lideraron el operativo con zapara policial el 2 de mayo. El principal nexo es el uruguayo Sebastián Marcet, detenido en Bolivia, con contactos directos al Primer Comando Capital (PCC) de Brasil y cárteles colombianos.
El periodista alertó sobre la frontera extensa sin suficientes radares ni fuerza aérea, ni política de derribos como en Brasil, lo que permite estos ingresos con todos los gobiernos. Sin monitoreo aéreo, solo se detectan en tierra.