La provincia de Alberta, región petrolera rica en el oeste de Canadá, impulsa movimiento separatista con más de 300.000 firmas para un referéndum obligatorio en octubre sobre independencia de la federación.
Los separatistas se sienten abandonados por Ottawa; su economía se vincula más a Estados Unidos que al resto de Canadá. Siete de diez provincias tienen lazos comerciales prioritarios con EEUU.
Panel discute fragilidad de la federación canadiense y atracción económica estadounidense, aunque niegan deseo de anexión a EEUU.