Manuel Adorni gastó 14 millones de pesos en muebles de primera calidad para el departamento de Miró, encargados a la misma empresa que refaccionó su casa en Indio Cuá por 65 mil dólares, según trascendidos del expediente judicial ante el fiscal Policita. Matías Tabar declaró que Adorni quedó satisfecho con la obra previa y repitió con el mismo proveedor para una mesa de comedor, ratona, vajillero, rack de TV, consola y espejo.
Los pagos para la refacción de Indio Cuá sumaron 245 mil dólares en efectivo en al menos 10 entregas sin facturas ni constancias, todas en dólares: desde 35 mil el 16 de noviembre de 2024 hasta 40 mil el 30 de mayo de 2025, coincidiendo con su pico electoral como el más votado de La Libertad Avanza en CABA. El mayor desembolso ocurrió justo cuando era "rockstar" del espacio, incluyendo una cascada en la pileta inspirada en vacaciones en Aruba.
Patricia Bullrich desafió públicamente al presidente Javier Milei y a Karina Milei exigiendo la declaración jurada inmediata de Adorni por estos gastos incompatibles con su sueldo de 3,3 millones de pesos mensuales. Panelistas analizan hipótesis: compensaciones informales o "pagos por afuera" como denuncia exfuncionario Martín Rossi en Clarín; fondos reservados de SIDE triplicados; estafa cripto Libra con wallets ligadas a Adorni según Marcela Pagano; Fundación Faro de los Caputo con mil millones en pauta al partido; o coimas centralizadas por Karina Milei, negocios paralelos y candidaturas vendidas.
Carlos Maslatón detalla tres orígenes posibles de la "guita": recaudación de coimas por los Milei para repartir; negocios ficticios de funcionarios y esposas; o fondos reservados del inteligencia, recordando casos como sobresueldos menemistas o coimas Senado vía SIDE. Critican impunidad de Adorni pese a discurso anticasta, con Bullrich posicionándose como alternativa ante desgaste de Milei, abrazos a Macri y nervios del círculo rojo por encuestas donde lidera Axel Kicillof.
El debate escaló con la "cascada" como game changer emocional, contrastando dramas sociales como desalojos y sueldos que no alcanzan fin de mes contra lujos de funcionarios, mientras el modelo económico "cruje" con bicicleta financiera y deuda para pocos.