El abuelo Juan Ramón Riquelme contó que el padre de Nahua casi se ahoga cruzando un arroyo correntoso con el niño para huir, tras lluvias de 200-300 mm, quedando ambos mojados, con hambre y al borde de la muerte.
El niño, recuperado tras 24 horas, presenta espinas en pies, raspones y picaduras de mosquitos; el padre lo manipuló diciéndole que la madre era mala y la policía los mataría, viéndolo esposado al ser detenido.
Nahua pasó dos días a la intemperie durmiendo en pasto, creyó que eran cinco días de travesía; ahora está con la madre, agradeciendo difusión mediática y autoridades que evitaron tragedia mayor.