Los jueces Fabián Fradegas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica absolvieron a César Soto, exnovio de la víctima, y Sergio Kaleniuk, hijo del secretario privado de José Alperovich, por el asesinato de Paulina Lebbos, ocurrido hace 20 años en Tucumán.
Paulina Lebbos, de 23 años y madre de una nena de 5, desapareció el 23 de febrero de 2006 tras salir a bailar. Su cuerpo desmembrado apareció el 11 de marzo en una ruta rastrillada previamente. Su padre, Alberto Lebbos, subsecretario de Deportes, renunció para buscar justicia contra la impunidad de "hijos del poder" ligados a Alperovich.
El fiscal Carlos Sale no acusó y enfrenta juicio político. Anteriormente condenaron con penas menores a encubridores como jefe y subjefe de policía y fiscal Carlos Albaca. El caso simboliza feudos patriarcales e impunidad en Tucumán durante la era Alperovich, aliado kirchnerista.
Alperovich, ahora preso por violación, vio funcionar su "dispositivo de impunidad" perfectamente, dejando el crimen sin responsables.